La rodilla es una articulación fundamental que se utiliza constantemente en la vida diaria y deportiva. Las lesiones suelen ser causadas por traumatismos (deporte, accidentes de tránsito, caídas, trabajo, etc.) y las enfermedades por el envejecimiento.
El traumatismo pueden sobrevenir en varias circunstancias:
La evaluación inicial incluye interrogatorio y examen clínico detallado, complementado con estudios como radiografías, tomografía y/o resonancia magnética según la necesidad de cada paciente. De esta manera, el tratamiento podrá determinarse adecuadamente a cada paciente. Se le explica a cada paciente y familia según la circunstancia, mi recomendación y de común acuerdo se determinará un manejo conservador o quirúrgico.
El tratamiento conservador consiste en medicamentos, soportes de rodilla, inmovilizador, fisioterapia o lo que se necesario para una adecuada recuperación. El quirúrgico podrá ser en la mayoría de los casos una cirugía artroscópica (cirugía con lente y cámara para ver en el interior de la articulación y por este medio dar el tratamiento adecuado) con una rápida recuperación y muchas veces podrá irse a casa el mismo día del procedimiento. En el caso de cirugía de prótesis de hombro, cadera o rodilla, el tratamiento será a través una cirugía convencional con una estadía mayor en el hospital.
La rodilla es especialmente vulnerable a lesiones. Es la unión entre los dos huesos más largos de su cuerpo, y todo el peso del cuerpo es trasladado al pie a través de la rodilla. La rodilla es también más propensa a lesiones debido a que su estabilidad disminuye con los giros y flexión de ella.